domingo, 21 de julio de 2013

Que yo quiero ser pirata, joder.

Debo estar madurando, o quizás, estuve mucho tiempo cerca del microondas, pero últimamente quiero hacer lo correcto para tener un bueno futuro. Relleno mil y un papeles, madrugo y viajo lejos para ser la primera en entregarlos, no duermo por la culpa de esas listas que solo dicen que soy un punto, no que estoy dentro, pienso que soy capaz de entrar, pero cada noche se crea en mi estómago un agujero negro y se traga la poca esperanza que creo. ¿Qué coño me pasa? Solo son unos estudios, esos estudios que esperas desde los 12 años, esos estudios que te van a llevar a la profesión que te gusta, esa que te hará pagar las facturas. Me imagino salir de esta casa, de esta jaula con esos seres que no comprenden del todo mi mente, esos seres que te dicen que te ayudarán a volar pero me ponen cientos de obstáculos y sus palabras tienen un mensaje subliminal. Pero, después de tantos años, seré libre, seré la que va por las calles y va cantando "El Mañana - Gorillaz", la que estará en su ciudad favorita. Pero ¿y si no lo consigo?, ¿y si no consigo estudiar lo que quiero?, ¿y no salgo de esta jaula dentro de varios años?, ¿y si nunca piso mi ciudad favorita? Cada puta pregunta aparece en mi mente cada puta noche, entonces intento buscar un plan B, y si los tiempos van mal, creo un C.

¿Qué mierda es todo esto? Yo no quiero pensar cada noche en mis estudios, no quiero que me entre un mal por no entrar en tal lugar, o cosas así. 
Yo si no duermo es porque tengo que llevar a mi tripulación al lugar más cerca para beber ron y estar en buena compañía, si no entro en un lugar dará igual, me colaré o me iré al bar más cercano, yo quiero tener un barco y ser pirata. Pirata de agua dulce me sirve, pero quiero ser el terror de los océanos y en Invierno vivir en un jodido bosque, alejada de todos, y tener de vecinos a un par de tejones. 

jueves, 18 de julio de 2013

No se puede tener todo.

"El amor es una emoción demasiado fuerte como para ocultarla durante mucho tiempo. Niégalo y sufre las consecuencias. Admítelo y sufre las consecuencias. Destaparlo puede ser bochornoso o bien puede ser liberador. Y que sea una u otra cosa, son otros quienes lo determinan." Tonya Hurley.

domingo, 24 de febrero de 2013

Que los sueños no se hagan realidad. O sí.

Cierro el portátil y mi cara está decorada por una enorme sonrisa. Por fin, después de un año entiendo lo que mi corazón dice, lo que mi cerebro quiere hacer que sienta. Ahora entiendo que mi "amor" fracaso porque en verdad le daba mi cariño equivocado, que los besos que daba eran de segunda mano. Me siento feliz, completa de verdad, gracias a algo sé como me sentía así, porque ya nadie me enamoraba, o simplemente me hacía feliz como antes. Pienso que sé la razón de mi tristeza, y saber el motivo de mis lágrimas me hace feliz, raro, extraño, pero soy feliz, y lo soy porque lo entiendo todo. O no.
Me siento en el sofá, enciendo la televisión y me pongo a ver una de mis series favoritas. Este capítulo ya lo han echado ¿y qué? me volveré a reír con las mismas bromas. Cojo una manta, me tapo, me tumbo, me duermo. Sueño, sueño con él, pero no el él principal, si no con un él secundario ¿Qué hace este siendo el protagonista de mi sueño? pero lo que más me pregunto es ¿Por qué sueño esto? Era tan, tan, ¡joder! ponerme una tarta y unas velas que ya tengo deseo que pedir. No. No. No. Retiro lo dicho. No quiero que se cumpla ese sueño. O sí.


Llevo horas despierta, mirando al techo, buscando respuestas a mis preguntas, puede que sea por comer más de la cuenta, o puede que es por que sí. Seguro que no es nada, o mi cerebro quiere hacerme ver la verdadera verdad. Vio que ya había destapado un poco la verdad, ahora quiere que lo entienda todo, completamente todo. Vuelvo a pensar en el sueño, a lo feliz que me sentía abrazando, viendo lo cerca, sintiendo su pecho respirar, haciendo nacer una sonrisa en su cara, esos deseos que tenía de besar¡BASTA! Seguro que no, que no significa nada. O sí.  
Repaso el sueño mentalmente, en voz alta ¿ lo escribo? sí, buena idea. Lo escribiré. 
"No sé como empieza, pero de repente estaba en uno de esos pasillos, abrazando a ese chico y riendo, le digo -Siempre acabo yo abrazada a ti y andando marcha atrás, la gente va a pensar que estoy chiflada- y le pongo una de mis caras. Él sonríe, borrando mi cara y haciéndome reír. Sin que se entere, yo cambio de dirección y es él ahora el que anda hacia atrás, él lo nota, es listo al final, me mira y dice -Oye, mira, ahora el chiflado soy yo- sonríe, solo me quedo con sus numerosas sonrisas, bueno, también esa sensación que me entran de dar un... beso. Entramos en clase, cada uno a la suya, no sé porque, ni como, pero le llega una carta mía, pone en el sobre el mote que le puse, que no recuerdo, tampoco sé que traía, pero recuerdo que la gente de su clase no hizo un "uuuuuhi" o algo parecido. Nada. Actuaron como si fuera lo más normal del mundo, y eso me aterra. Entonces, acaban las clases, nos encontramos nuevamente y me mete en su clase. Estamos abrazados, hablando pero a una distancia corta, demasiada corta para pensar "que buenos amigos son".  Veo que le pide a una chica un boli y un papel y me dice -No mires que te voy a escribir la carta- me aparta la mirada con la mano, yo pongo una de mis caras, también pienso un "será idiota, no tendrá otra situación para escribir la carta". Miro de reojo, veo el mote que me puso él, veo también unas letras, aparto la mirada, quiero que sea una sorpresa, no quiero fastidiar su carta. Entonces, me levanto, van a empezar las clases y su profesor me va a ver, lo noto, noto su mano agarrando mi brazo, noto su mirada, entonces me giro y digo -Ya es hora de empezar las clases ¿no crees? nos vemos luego- Él me sigue agarrando, yo me acerco y le abrazo. Y la gente sigue actuando normal, ¿es normal ese comportamiento  ¿Desde cuando ese comportamiento entre nosotros? Me agarra, me hace sentarme y me hace quedarme ahí, como una tonta, entonces entra su profesor, yo me empiezo a reír, en silencio, ya que apoyo mi cara en su hombro. Siento su sonrisa salir de la nada, también sus manos bajando lentamente mi espalda, "no, no me toca el culo, pero en otro escenario sería diferente, fijo" pienso. él profesor se va un momento, que se olvidó algo en el departamento ¿sus gafas quizás? Es mi oportunidad, el chico está escribiendo la carta, me voy, sin decir nada, me levanto y cierro la puerta. Simple. Estaría bien que me hubiera despedido, pero fijo que me vuelve a liar y me quedo, empiezo a andar y cuando paso la puerta, mi clase se convierte en una cafetería, donde compañeros míos están leyendo poesía en el césped." 

Lo leo, pienso un "no es nada" pero luego me viene un "estaría bien que ocurriera" y sonrío. Pero, vamos, seguro que no es nada. O sí. 

miércoles, 13 de febrero de 2013

17 otoños.

Aquí estoy, cumpliendo 17 años, debería estar en una gran fiesta con mis amigos, o con una enorme reunión familiar, pero no, estoy en el salón, como una noche cualquiera. ¿Quién diría que es mi cumpleaños? mis padres ni mi hermanos han soltado un "felicidades pequeña" no he recibido ningún regalo por su parte, no tengo ni tarta, ni velas, ni mechero.
Me quedo mirando el portátil  pensando que en verdad me importa una mierda no tener ni tarta, ni regalos, ni felicitaciones, lo que me importa es sentir que sí, que hace diecisiete años nací yo y que ellos eran felices por tenerme en su vida. Pero bueno, trabajan y estudia, no tienen tiempo para mí, por eso me consuelo pensando en mi mañana en las clases, esas personas, con una sonrisa dibujada, felicitándome  me llena, me enamora, de verdad, y esos regalos caseros, esas flores, hasta un café puede dar un gran significado para mí. Sigo pensando. Pienso que soy afortunada, que por una vez nadie me jodió en un día, que todos han sido mis idiotas.
Soy bipolar, pienso eso, creo y vuelvo a creer en mis palabras de arriba pero, ¿quién no desea un detalle para él? osea. No te digo que soy feliz, lo soy, pero soplar las velas, abrir los ojos y ver un gran paquete, una cámara, los libros que yo quiero, el viaje que deseo desde 5 años... todo eso, estaría bien. Por eso pienso en que por una vez, estaría bien que mis deseos se hicieran realidad pero, ¡oh! no tengo velas, no tengo nada, no tengo deseos, ¿qué deseos? pues los míos. Sí, una chica como yo tiene deseos aún, pues existen, son fuertes y dicen "venga va, que nos haremos realidad". No son tener una cámara, ni los libros, ni ir a mis 24566435 sitios favoritos, es convertirme en ella, en despertarme y ver a Murdoc en el cuarto de alado. Desayunar junto a 2-D, y jugar Russel y acariciar a Mike. Solo quiero eso, imposible, lo sé. Pero yo lo necesito.

Felicidades pequeña Noodle.

martes, 12 de febrero de 2013

Más cursi que el algodón de azúcar.

-¿Otra vez pensando en él?
-¿Y cómo no pensar en él?
-Pues... no sé... yo solo digo qué
-¡Silencio! No puedo, no debo y no quiero. Puede que se sea lo "adecuado" para mí, para mi interior, pero vivimos en una sociedad donde nos preocupamos poco de nuestra salud. Bebemos siendo menores, en ocasiones damos unas caladas, nos pasamos delante de una pantalla cada día, no miramos lo que comemos ni lo que bebemos, no nos preocupamos por nuestra salud. Y yo me pregunto cada noche, mientras estoy tumbada en mi cama ¿por qué debo olvidar algo que en el pasado me hizo feliz y ahora, en el presente, también me hace feliz? Sí, he llorado, he gritado ¡maldita sea! hasta he golpeado paredes y espejos, pero sabemos porque era, lo necesitaba, para mí, en ese momento él era mi gran pilar, era el que ahuyentaba a los monstruos que venían por mí, y cuando ves que existe una gran distancia entre esa persona, ves que no siente tu ausencia, que ha llenado tu hueco con otra persona mejor que tú, que ya no tendrás más tontas palabras, ni quedarás más con esa persona, eso duele, duele mucho. Pero ¿sabes qué? llega un momento que dejas en pensar en ti, en ponerte como victima a ti misma, a no echarle la culpa, a entenderlo todo. Ves que antes decías solamente tonterías, que no te paraste a pensar y a ver las cosas.
-¿Aún pensando en él eres feliz? No sé como eres capaz, la verdad.
-Es fácil, él no me hizo daño queriendo, yo no me alejé queriendo. Fue algo raro, fue distinto  pero nadie tiene la culpa. Y miento si digo que no quiero ir, darle un toque en la espalda y empezar a hablar con él, a decirle "perdón" no sé porque, pero se lo diría.
-Díselo.
-No.
-¿Por?
-Por miedo.

lunes, 11 de febrero de 2013

Un Lunes más.

Tengo 16 años y nada planeado. Todo el mundo quiere dedicarse a tal cosa, o por lo menos dicen que se irán a vivir a esa ciudad. Yo lo digo, pero realmente no siento que eso es lo que pide mi cabeza. Es más, mi cabeza no me pide nada, está en un infinito "fuera de conexión" y creo que tengo que aprovechar el momento. Pensar antes de actuar no es bueno, pero si te pasas la vida sin pensar llevarás a un momento donde verás todo tu cuerpo lleno de abollones y no habrá vuelta atrás. Pienso que está bien estudiar algo que a mí realmente me gusta, y no algo que me pide la cabeza, pero sé que existen mil lugares dentro de España que me llaman, y sé que en un abrir y cerrar de ojos me plantaré ahí, sola o acompañada, da igual, pero estaré ahí porque me dio la gana, porque actué sin pensar, porque ya había pensando antes otras cosas y me tocaba unos minutos de adrenalina dentro de mi cuerpo. No sé si puedes entenderlo, yo he pensando en mi futuro, pero yo he actuado por mi presente y por causas que aprendí en el pasado. 

domingo, 10 de febrero de 2013

La pequeña Noodle ya no es tan pequeña.

Caliento macarrones, me tapo con una manta y empiezo a caminar por Internet. De repente veo una imagen que me hace pensar que solo me quedan tres tardes para cumplir 17 años. Paro de hacer todo, solo respiro. ¿Miedo? No creo, adoro los diecisiete, la gente suele odiarlos pero yo no, a mí me gustan es como "tú último año, luego, serás para los ojos de los demás una adulta". Entonces, ¿qué cojones es? Simple, decepción. "Mis dulces 16" o "Embarazadas a los 16" siempre siempre siempre son los 16, menos para mí. Mis dieciséis han sido como una patada en el estómago, no he conocido el amor de mi vida, no hice nada que en las series americana saquen, ni en las malas españolas.

Siempre lo digo, pero por una vez lo haré realidad, voy a ignorar lo malo de mí pasado, hasta voy a pasar de los no problemas que antes me joderían hasta no parar, pero que ahora no me van a hacer ningún daño, ni siquiera me van a parar de mi camino. Voy a ser como era hace unos años, pero de versión mejorada. Mis diecisiete serán la etapa de mi evolución, de pasar al nivel tres.