Entonces, cuando te da el segundo ataque en el mismo día, te das cuenta que necesitas un descanso para dejar estudiar. Pero no quieres, piensas que así el tiempo pasará más deprisa, que de esa manera te encontrarás ya en Septiembre 2014 en el lugar que deseas, que si te centras en estudiar te olvidas de que eres humano y de que tienes sentimientos.Agobio, apuntes por aquí, apuntes por allá, apuntes que no sabes donde los metiste, sentimientos salvajes aparecen y te acojonas. Andas tú tan tranquilo mareándote entre cifras, entre letras, entre subrayadores de distintos colores, pero, tu corazón te anda avisando que el tercer ataque anda cerca, notas sus pinchazos, te haces el fuerte y sigues, no puedes, paras, empiezas a recordar detalles, empiezas a sentir esas cosas, esas cosas que te hacían luchar, pero te das cuenta que esa persona ya no está aquí, que la persona que te hacía luchar ya no lucha por ti. Dejas de estudiar, empiezas a escribir, un triste y enfermo poema acompañado de el triste humo que sale de ti y de ese olor a whisky barato que ya pertenece a tu cuarto. Acabas, "yo quería ser pirata, no poeta" piensas mientras arrugas el poema, sabes que ya no va a ser lo mismo, que al oler ese olor, que al ir a ese bar, que al ver esa película, que al ponerte esa camiseta, que al volver a releer esos poemas, que al escuchar esa canción, no vas a sonreír, vas a hundirte. ¡Malditos seamos! Cuando estabais juntos os hacíais la misma pregunta "¿cómo será echarte de menos?" y ahora que lo sabéis, os arrepentís, ¿tanto cantar sin protección, solamente para sentir emoción?
Lo peor es que, no tenías elección, desde el puto principio sabías que vuestros caminos se iban a separar, pero, vosotros, como buenos masoquistas, empezasteis a andar por un camino que no existía, es más, llegaste a pensar, que nunca tuvisteis un camino juntos, solo que pegasteis los dos caminos, pero en ninguna situación ninguno abandonó su camino. Empezasteis por diversión, acabasteis por agobio, pero, si confiesas una cosa, te gustaba esa diversión, o bueno, aquello que llamaba diversión, para ti como aquello que ojalá nunca terminase, por eso saliste perdiendo, porque te mentiste, porque pensabas que tenías otra opción, ¿si el resto de las personas pueden, por qué vosotros no? Eh. Qué jodida mierda pasa para que vosotros no podías ahora mismo estar como antes, dime, ¿quién te va a dar ahora ese empujón?
El corazón se te acelera, de nuevo, pero esta vez no te duele, estaba vez solo acelera, entonces gritas y aprietas tus puños, sabías desde el principio que todo, en un futuro, sería distinto, tan distinto como ser unos desconocidos en calles iguales. Tú un poeta, un poeta que sueña ser pirata que sueña no sentir, o por lo menos, solo deseas sentir esos pinchazos que te da tu corazón.
Vuelves a perderte entre cifras, letras y mares de subrayadores de distintos colores, esperando con ansia el cuarto ataque, esperando con ansia que de una vez tu corazón comprenda que solo los exámenes te pueden ayudar a seguir para adelante.
Lo peor es que, no tenías elección, desde el puto principio sabías que vuestros caminos se iban a separar, pero, vosotros, como buenos masoquistas, empezasteis a andar por un camino que no existía, es más, llegaste a pensar, que nunca tuvisteis un camino juntos, solo que pegasteis los dos caminos, pero en ninguna situación ninguno abandonó su camino. Empezasteis por diversión, acabasteis por agobio, pero, si confiesas una cosa, te gustaba esa diversión, o bueno, aquello que llamaba diversión, para ti como aquello que ojalá nunca terminase, por eso saliste perdiendo, porque te mentiste, porque pensabas que tenías otra opción, ¿si el resto de las personas pueden, por qué vosotros no? Eh. Qué jodida mierda pasa para que vosotros no podías ahora mismo estar como antes, dime, ¿quién te va a dar ahora ese empujón?
El corazón se te acelera, de nuevo, pero esta vez no te duele, estaba vez solo acelera, entonces gritas y aprietas tus puños, sabías desde el principio que todo, en un futuro, sería distinto, tan distinto como ser unos desconocidos en calles iguales. Tú un poeta, un poeta que sueña ser pirata que sueña no sentir, o por lo menos, solo deseas sentir esos pinchazos que te da tu corazón.
Vuelves a perderte entre cifras, letras y mares de subrayadores de distintos colores, esperando con ansia el cuarto ataque, esperando con ansia que de una vez tu corazón comprenda que solo los exámenes te pueden ayudar a seguir para adelante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario