miércoles, 31 de julio de 2013

Suerte.

No sé como me siento, es más, creo que no quiero saberlo. Porque sé que si me siento bien en unos minutos me sentiré mal, por algo o alguien, y si me siento mal volveré a pensar el "joder, no das una".
Son las cinco de la mañana, es verano, me tenía que estar emborrachando en una playa junto a mis amigos, pero estoy en casa, delante de una pantalla, bebiendo zumo y llorando o apretando las manos por rabia. Pero, de todo lo malo se saca algo bueno, o eso dicen. Yo acabo de recuperar una amistad, en otras palabras, vuelvo a ser ese ser humano amable, idiota, que pone buena cara sabiendo lo que está pasando en verdad. ¡Joder! Tenía que dejar de ser tan buena persona, mentir, manipular a los demás, como hacen ellos conmigo, pero no puedo, bueno, no sé si puedo, solo sé que ni lo quiero intentar. Porque comportarse de tal manera da asco, mucho asco.
Soy tan inocente, tan pequeña, por decirlo de una manera. Aún creo en las buenas personas, pienso que no es verdad que exista gente que pueda mentir y vivir tan tranquila, que manipule a personas para conseguir cualquier cosa para que sea feliz, únicamente ella. Y, lo peor es que confío, confío de una manera increíble, de cualquiera. Sé que no es lo correcto, sé que por confiar en cualquiera estoy tan hundida, tan destrozada por dentro, pero ¿qué queréis que haga?, está en mi naturaleza, es mi forma de ser.
Ser una persona tan inocente, tan buena es algo que en estos tiempos viene mal. Hoy en día no existe la confianza, hoy en día no puedes llamar a cualquiera "amigo" porque ese ser puede que te esté engañando, o bien para pasar un buen rato a tu costa o porque quiere conseguir algo de ti o simplemente porque le gusta sentirse "poderoso" sabiendo que te está manipulando. Pero, como en todos los casos, existen personas, y puede que confíe en cualquiera, pero daría parte de mis órganos por pocas personas. Tal vez esas personas me estén utilizando, o solo sea un plus porque soy la amiga de alguien o tal vez porque existe un pasado.
Puede, que después de tantos palos, de tantas desilusiones puede que nos convirtamos todos en seres manipuladores que solo piensan en uno mismo. Sería patético, la verdad.
No, me equivoco, es patético la forma de actuar de todos esos seres, y luego son los que dicen que el ser humano está avanzado, que evoluciona para bien. No señores, no, vamos para atrás, pero no por el mismo camino, hemos retrocedido mal, desviándonos de ese pasado que era único, del pasado que venimos. Pero, según esos seres avanzamos, y seguramente son esos que quieren un mundo justo, un mundo para bien, un futuro lleno de oportunidades y un suelo libre, son los que dicen eso por las calles o por las redes sociales para sentirse mejores personas, para poder decir "hoy ya hice mi buena obra" y luego solo mueven un dedo para que su futuro sea como el de serie de televisión, conseguir una pandilla de amigos como en "Como conocí a vuestra madre" y tener una vida como ellos. Sé que yo digo muchas veces que quiero un grupo así, pero no por lo de beber cerveza ni estar un bar ni vivir las cosas que viven ellos. Yo quiero un grupo así ,porque entre ellos, entre unos personajes creados de la nada, existe confianza, existe esa amistad que hoy en día no encontrarás fácilmente. A mí me da igual estar en un bar como en una carnicería, beber cerveza como Fanta de limón, es más, no quiero ni vivir las cosas que muestran en la serie, solo quiero tener un puñado de amigos verdaderos, pero, viendo como es el ser humano, ya no seré tan buena, y en breves. dejaré de ser una persona inocente.

1 comentario:

  1. El quid de la cuestión no es dejar de confiar ni andar con precaución, eso ya sale natural. El tema es aprender en quien confiar. Es una variable que vamos aprendiendo y que irá demostrando qué corazones merecen nuestro cariño y cuales no. Sobre todo, en esta época del año los amigos son muy dispersos: vacaciones, amores veraniegos, libertades. Es una etapa idónea para darte cuenta de a quién tienes ahí.
    Ah, malditas sean las dudas de la confianza, siempre llegan.
    Un abrazo.

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